Crisis Energética
La tendencia es cada vez más preocupante, para todos es una realidad la galopante necesidad de más y más energía, conservar el nivel de vida actual para muchos países será la daga que los lleve al suicidio, a menos que asuman un cambio cultural en el mejor de los casos.

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Esta crisis tiene muchos ángulos de vistas, el consumo de fuentes no renovables agotándose, la contaminación en la extracción, producción y consumo, los precios que están afectando la economía mundial, los conflictos entre naciones productoras y consumidoras, etc.
Nos esta costando caro la evolución humana, las comodidades y en muchos casos las facilidades están significando un modo de vida más complejo, en dirección a nuestra propia destrucción, al no considerar que gran parte de nuestro consumo de energía es absurdo y desproporcionado.
Somos arrogantes, descuidados e irresponsables con nuestra propia salud, ¿cómo vamos a cuidar de nuestro planeta?, al menos por un tiempo que nos permita obtener nuevas fuentes de energías, sin antes sucumbir por la contaminación producto de nuestro actual nivel de vida.
Hay que aceptarlo, primero será nuestro propio exterminio, mucho antes de que el planeta quede sin lugares habitables, como sucede en muchos relatos de ciencia ficción, desaparecerá lo que hoy parece ser una civilización, para darle paso a un nuevo modo de vida o quizás un nuevo orden mundial.
Es difícil ser diferentes, es una tortura no pertenecer a un orden social definido, somos arrastrados por una masa que nos impone cómo debemos vivir, somos victimas y victimarios de lo que creemos es vivir, a tal punto de generarnos un auto sufrimiento para poder seguir el río de las masas, sin darnos la oportunidad de ser distintos para no seguir sufriendo.
Nuestra realidad cultural es la responsable de la crisis energética, admiramos lo que no tenemos sin importar lo que ya tenemos, así que en el camino de alcanzar lo que admiramos, destruimos lo que ya tenemos, para sin darnos cuenta, sin ser concientes de lo ocurrido, al tener lo que por fin tanto hemos admirado, sucede que hemos perdido más de lo que hemos obtenido, por muy duro que parezca, perdemos la vida mientras luchamos por obtener la muerte.








