Wall Street
Una película que data de 1987, protagonizada por Michael Douglas y Charlie Sheen, bajo la dirección de Oliver Stone, que para mi gusto, podría considerarse un clásico entre los amantes no tanto del buen cine, sino de los negocios y el mundo del mercado bursátil, la base fundamental del capitalismo.

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Volví a verla luego de muchos años, aunque para la época del estreno era muy pequeño como para entender de lo que se trataba, pero cuando la vi harán unos diez años atrás, me dejo una curiosidad que hoy es conocimiento aplicado.
Hay un gran contenido en la película, referido al mercado de 1985, podría considerarse un enfoque muy acertado en el intento por mostrar como funciona ese mundo, por suerte para el momento de su edición, las computadoras y los teléfonos celulares ya formaban parte de una realidad similar a la de hoy en día, donde la información y su acceso inmediato puede marcar la diferencia.
Pero esto lo escribo en especial para traer un coloquio muy interesante, justamente el momento del desenlace en la película, donde el contenido de dicha conversación entre Bud Fox (Charlie Sheen) y Gordón Gekko (Michael Douglas) deja un sabor de boca aún vigente en nuestros días:
Bud Fox: Acabo de enterarme de la venta de BlueStar, ¿por qué?
Gordón Gekko: Anoche estuve leyendo a Rudy el cuento del “Osito y el Tarro de Miel”, ya sabes lo que paso, metió el morro en el tarro de miel y se quedo pegado.
Bud Fox: Para eso haberle leído Pinocho. Gordón creí que ibas a poner en pie la Aerolínea, no ha hundirla, te has aprovechado de mi.
Gordon Gekko: Eres un ciego que anda por el mundo sin bastón, un tonto y su dinero nunca están mucho tiempo juntos.
Bud: ¿Por qué tenias que hundir esa compañía?
Gordón: Porque es hundible, ¿te enteras?, le eche otro vistazo y cambie de opinión.
Bud: Si esos hombres pierden su empleo no tienen a dónde ir, mi padre lleva trabajando allí 24 años, le di mi palabra.
Gordón: Lo que importa es el dinero, el resto es conversación, anda Budy seguirás siendo presidente, ¿de acuerdo?, cuando llegue el momento serás un hombre muy rico, con el dinero que vas a ganar tu padre no necesitará trabajar un día de su vida.
Bud: Dime Gordón, ¿dónde termina todo?, ¿detrás de cuántos yates puedes hacer ski acuático?, ¿cuándo tendrás suficiente?
Gordón: No es cuestión de tener suficiente, esto es un juego, alguien pierde y alguien gana, el dinero ni se gana, ni se pierde, sencillamente pasa de una mano a otra, como por arte de magia, ¿esta claro?. Ese cuadro de allí, lo compre hace 10 años por 60,000.00 dólares, hoy en día vale 600,000.00, la ilusión se ha vuelto realidad y cuanto más real se vuelve, con más desesperación se desea, capitalismo absoluto.
Bud: ¿Con cuánto te conformas Gordón?
Gordón: El uno por ciento más rico de la población del país posee la mitad de la riqueza nacional, 10 billones de dólares, la tercera parte procede del trabajo y dos tercios proceden de herencias, intereses sobre intereses acumulados para viudas e hijos idiotas, lo que yo hago, que es pura especulación, es muy distinto, el noventa por ciento de los americanos no tienen nada o tienen muy poco, yo no creo riqueza, yo poseo, nosotros hacemos las normas, las noticias, la guerra, la paz, el hambre, el precio de una hoja de papel, nosotros sacamos el conejo del sombrero, mientras los demás están sentados preguntándose cómo lo hacemos, no serás tan ingenuo que creas que vivimos en una democracia, ¿verdad Budy?, esto es un mercado libre y tu eres parte de el, si, tu tienes ese instinto, sigue trabajando, aún tengo mucho que enseñarte.
Bud: Es evidente.








